“La Irredenta”- Crítica de la obra de teatro

Por Nadia Sotelo

El sábado terminó “La irredenta”, de Beatriz Mosquera. Una obra estupenda que realizó la productora Al Carajo Producciones que, cuenta con las actuaciones de Eliana Tobal como La Lola, Valentina Victoria como Dolores, Bárbara Engelbrecht en el papel de Irredenta y Agustina Romeo como Azucena. Sin embargo, este último papel fue encarnado por la excelente directora del espectáculo en su última función, Diamela Barichello.

El teatro Azul (Av. Corrientes 5965, CABA) fue el encargado de presentar esta fabulosa historia. Una sala pequeña, pero con una visualización adecuada desde cualquier butaca, el sonido y la iluminación fueron impecables, brindando un ambiente ideal para que el público se sintiera partícipe en esta interpretación teatral.  La Irredenta, cuenta la historia de cuatro personas que trabajan en la noche prostituyéndose, obligadas a realizar todos los días lo mismo, sin escapatorias; siendo prisioneras de un sistema que las condena a repetir y seguir lo que se les ordene, sin posibilidad de cambiar, dominadas a cumplir con su tarea de por vida.

En La irredenta, se muestra el sufrimiento de las personas que trabajan en este oficio y que no desean hacerlo, que tienen sueños y esperanzas, pero pocos recursos y ayuda para lograr una verdadera transformación. Las cuatro personas que experimentan este martirio conviven en una casa repleta de amargura, tristeza y soledad. Azucena, quiere cambiar de vida y se le presenta la oportunidad para hacerlo, su sueño es convertirse en madre y vivir con la persona que ama, se la juega y va en búsqueda de sus sueños, pero el círculo de acontecimientos desafortunados que la rodea, la vuelve a colocar en esa casa donde los sueños no existen y en ese trabajo que, consiste en vender su cuerpo a cambio de dinero, donde no se experimenta el amor, ni el placer deseado.

La Irredenta no tolera más esa vida, quiere cambiar, disfrutar, en otras palabras: vivir, y una situación que le comunican sobre un cambio de empleo, la invita a cambiar de energía a pensar en un mañana y a luchar por un futuro. Un pronóstico sobre su salud la desestabiliza, no tiene muchos días para seguir su trabajo como prostituta y esa modificación de empleo será su mayor deseo; pero este no se concretará y de nuevo, la vida se le presenta como dolorosa y angustiante.

Dolores vive en su mundo, alejada de la realidad, recordando a alguien que ya se fue y por el que sigue sufriendo. Las vidas de las protagonistas son apagadas, tristes y sin oportunidades para nuevos desafíos. No obstante, La Lola es la que más sufre, se la ve fuerte y dispuesta a mandar a las demás, cuando ella, es una más que no puede cambiar y que se deja dominar por el sistema que expulsa a las prostitutas y las sumerge a un laberinto sin salida, donde los cuerpos permanecen inmóviles, sin decir nada y cumpliendo con su tarea de encontrar dinero para sobrevivir.

La Irredenta muestra cuerpos vacíos, dolientes, prácticamente muertos, donde el cambio es una prohibición y el trabajo de la noche una obligación. Las actrices son estupendas, interpretar una historia de estas características no es sencillo y lo hacen de maravilla, hay muchos momentos para reír y algunos otros, para llorar. Eliana Tobal en el papel de La Lola es magnífica, este es un personaje que no se encuentra mucho tiempo en escena, pero la impronta que le pone y la perfecta caracterización, lo hace que sea uno de los momentos más esperados. El final de la obra es increíble.

Una obra para reflexionar sobre la sociedad, que muchas veces no mira a su alrededor y no ofrece la ayuda necesaria. Nadie debería trabajar de lo que no le guste, todos tendrían que tener la oportunidad de cambiar y de evolucionar, pero la dominación y la estigmatización se encuentran en todas partes y salir de ese círculo es muy complicado. Un espectáculo muy bien logrado, con excelentes actuaciones y un mensaje duro: ¿Es posible la libertad del sujeto en un mundo de dominación y encasillamiento permanente? La irredenta es una obra para pensar, los invito a verla.

INTEGRANTES

Actrices

Bárbara Engelbrecht – Irredenta

Eliana Tobal – La Lola

Valentina Victoria – Dolores

Agustina Romero – Azucena

Diamela Barichello – Azucena

 Dirección y puesta en escena

Diamela Barichello

Producción Ejecutiva

Lautaro Mele

Vestuario

Bárbara Engelbrecht

Redes Sociales

Agustina Romeo

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Autor: Nadia Sotelo

Soy estudiante de comunicación social. Escribo crónicas, hago críticas de teatro, amo la música y a Chespirito. Me gusta escribir sobre famosos, programas de televisión y temáticas sociales.

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